Carlos y yo hemos compartido aventuras en la tierra y en el mar: desde bucear con cientos de tiburones en Galapagos, navegar el Río Magdalena, atravesar los ríos de América del Sur, llegar a la cima del Kilimanjaro, caminar los glaciares de la Patagonia, convivir con indígenas, recorrer el camino del Inca, caminar 800 km hasta Santiago de Compostela y otras mas que nos han mostrado que somos compañeros no solamente en el viaje de la vida sino en cada aventura loca que decidimos iniciar.
El explorador es Carlos, se inició desde su niñez cuando con su tío recorría los inhóspitos Llanos Orientales en Colombia, por allá en los años 50 y desde entonces no ha parado. Y cuando todos creíamos que la carpintería lo mantendría en una etapa de relativa tranquilidad, aparece un Explorer Vehicule que le muestra la posibilidad de concretar sus sueños interminables de explorador.
Yo, simplemente lo he seguido, porque me ha ido muy bien desde la primera aventura. Hoy, 40 años después, sé como la primera vez que entre sus investigaciones, su planeación y la suerte maravillosa que tenemos para salir sin daño alguno en todos nuestros andares, este recorrido será el complemento ideal a la etapa que estamos viviendo.
Sentimos que llegó la hora de simplificarnos, de sorprendernos, de reconocernos permanentemente, de caminar horas en silencio y otras no parar de hablar, de solo cargar con nosotros y con las cosas mínimas que nos permitan reencontrarnos con nuestra esencia.
La comunicación con nuestros afectos es fundamental, y pensamos que esta es otra manera que nos permitirá estar en contacto. Bienvenidos a compartir nuestras vivencias, a conocer la gente que encontremos, a compartir comidas, a disfrutar la naturaleza, a sufrir con los problemas que vamos a encontrar, a nuestra forma de ver la carretera y en fin acompañarnos en este nuevo camino.
El explorador es Carlos, se inició desde su niñez cuando con su tío recorría los inhóspitos Llanos Orientales en Colombia, por allá en los años 50 y desde entonces no ha parado. Y cuando todos creíamos que la carpintería lo mantendría en una etapa de relativa tranquilidad, aparece un Explorer Vehicule que le muestra la posibilidad de concretar sus sueños interminables de explorador.
Yo, simplemente lo he seguido, porque me ha ido muy bien desde la primera aventura. Hoy, 40 años después, sé como la primera vez que entre sus investigaciones, su planeación y la suerte maravillosa que tenemos para salir sin daño alguno en todos nuestros andares, este recorrido será el complemento ideal a la etapa que estamos viviendo.
Sentimos que llegó la hora de simplificarnos, de sorprendernos, de reconocernos permanentemente, de caminar horas en silencio y otras no parar de hablar, de solo cargar con nosotros y con las cosas mínimas que nos permitan reencontrarnos con nuestra esencia.
La comunicación con nuestros afectos es fundamental, y pensamos que esta es otra manera que nos permitirá estar en contacto. Bienvenidos a compartir nuestras vivencias, a conocer la gente que encontremos, a compartir comidas, a disfrutar la naturaleza, a sufrir con los problemas que vamos a encontrar, a nuestra forma de ver la carretera y en fin acompañarnos en este nuevo camino.
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